martes, 27 de noviembre de 2018

Turbulencias. Monólogo (Ciclo fobias)

Alguien llamado Triana me dijo alguna vez todo lo que yo, pensaba de mi misma. No mentira, nunca nadie me lo dijo, pero un día tenía muchas ganas de pelear con mi hermana y me la imaginé diciendo todo lo que yo pienso que opina de mí.
Ella en realidad nunca me lo diría a la cara, porque es una hipócrita. Pero en ese vuelo tuve tantas veces miedo de morir, que empecé a recapitular cual lista de supermercado, todas las cosas que me habían quedado por hacer y decir. Una, era la pelea con mi hermana. Como soy cobarde, la puse a ella como la que comenzó la discusión.
Venía sentada al lado mío en ese viaje de mierda. Nunca la pasé tan mal. Bueno si, un montón de veces pero ese viaje no estuvo ni ahí. Cuánta plata tirada. Triana: "No me gusta nada pero nada la manera en que hablás delante de los demás, todo el mundo te chupa el orto y vos los usás para realzar tu ego, vivís para trepar, doble discurso, no; ¡cuádruple! sos la reina del lobby pelotuda del orto. Creo que ponés tus propias inseguridades detrás de tus palabras, te hacés la progre la multiloca, la feminista y sos más machista y misógina que todos los hijos de puta que nos rodean, dejame en paz, dejame vivir como a mí se me cante gila; sos capaz de pisar todas las cabezas para sacar tu propio provecho cotorruda, te arrastras, te morís por amor y la vas de superada, estás más sola que el uno, no tenés amigas todo el mundo se aprovecha de vos y te hacés la nena rica, terraja de mierda. Sos muy fea, te la jugas de sexy girl y sos una conchuda que se mete en las vidas y parejas ajenas, puta malcogida" Sentadita al lado mío en ese avión, ella dormía pero yo la empecé a hacer hablarme. Con una sonrisita socarrona típica de las suyas, Me dice un montón de cosas horribles, termina con "puta malcogida". ¡Muy bueno!

Turbulencia.

Me dan ganas de ir a pedirle al piloto si me deja ir con él ahí en la cabina. Me le puedo insinuar, tocarlo, sentarme en su falda. Si reacciona con coherencia, si se pone nervioso, si se calienta, o cualquier actitud esperable, quiere decir que no estamos en peligro. ¿El azafato tiene cara de miedo? Para mí sí. Me pregunta si estoy bien, le digo que obviamente no, me ofrece agua. ¿Agua? ¿Enserio? Dame un puto whisky por favor me estoy muriendo del cagaso. ¿Vos no estás asustado? Intento que interprete todo esto sin decírselo, seguro mi cara lo muestra todo, pero no, es un inepto cero percepción, me ofrece la mierda de agua. ¡No quiero agua! ¿No les dan nada de psicología a estos en la carrera? Deberían. ¿Cuánta gente debe haber con este pavor? Reviso las caras, casi todos duermen, es de noche, de madrugada... la madrugada es brava siempre cuando uno quiere dormir y no lo logra. Pero en un avión es lo peor de lo peor de lo peor del mundo mundial. Miro a la imbécil de mi hermana y me río y pienso cómo nunca nadie tiene los huevos para venir a decirme nada. Me pican mucho las ronchas, con los nervios del bolso me olvidé de comprarme la crema. Seguro alguien más tiene, todos estamos comidos por los mosquitos. Seguro en la autopsia sale lo de la invasión y se vuelve más importante que nosotros, que nuestra tragedia. No quiero morirme con mi hermana. Justo es la única que no me iba a extrañar.

Quiero a mi bebé, quiero estar con ella, es lo único que me importa. Cada vez me puedo mirar menos al espejo. ¿Quién diseñó mi cara? Me pregunto a quién se le ocurrió nuestra distribución, el orden, evidentemente alguien lo pensó. Por qué no tenemos la boca en los ojos, la nariz en el cuello, etc. Ta sí, un tema de practicidad supongo que hay cosas que se conectan con otras, biológicamente, pero seguro puede haber otras opciones de permutación.

Turbulencia.

Mierda, quiero a mi hija. No soporto la idea de dejarla. Tengo que dormir, por favor, tal vez si pienso en algo lindo... ¿Lo más importante de mi vida? Tiene que ser ese día. A veces pierdo la perspectiva, pero en realidad tiene que ser ese día. Dale distraete distraete, pensá, recordá, poné la mente ahí. Fuerza, fuerza, no pasa nada, no pasa nada ¡Quiero estar contigo! Dale, si, sos lo más importante, vení vení vení.

 Estoy parada contra la pared teniendo contracciones, me pregunto si esas son las de verdad porque no me duelen tanto. Creo que son, respiro (No pude ir a las clases de parto porque no me podía vestir, las ronchas de mierda me hacían arder el soutien, me quedé 2 meses en casa comiendo y tomando jugolín de frutilla, qué asco, pero me copaba, moría de sed). Ta, no sé respirar, pero respiro porque todos sabemos, qué mierda enseñan en las clases, mátense todos yo puedo. Vengo genial, 6 de dilatación me dicen, supongo que es bueno, falta poco, llega el doctor, me revisa, me mete una aguja de tejer (no debe ser eso, pero se ve así), me dice “vamos a romper la bolsa y poner un suerito así sale rapidito”. Yo copada, obvio, dale, vamos ya, quiero que salga, hace semanas que no duermo entre las ronchas y esta barriga que no me deja posición.

Turbulencia.

Mierda no pará pará que ya sale Como no me gustan los hospitales trato de imaginar otro espacio, un espacio teatral, un cuarto lleno de espejos, como de feria de atracciones Qué horrible, me veo desde miles de ángulos, en pelotas, ¿yo desnuda por todos lados adónde desvíes la vista? ¡Me mato! Pero no, me duele todo tanto que no veo nada. Salgan todos, la puta que lo parió, déjenme sola con el doctor, nada de padres nada de madre hermana nada váyanse de acá que tengo mucha vergüenza, le digo a papá que no voy a poder, me dice que sí, que ya no queda nada Turbulencia ¿Ya es de día? Ay sí, qué hermoso, puedo ver el día y los rayos me parecen mucho menos hostiles, detesto las tormentas en la noche, parece que se acaba el mundo, que se ilumina feo, que explota, no sé, el horror. Golpe para abajo, sonido de mierda de ese de ponerse los cinturones Ta, déjenme concentrar, ya falta poquito, cierro los ojos y estoy ahí, medio acostada, piernas arrolladas, un dolor que parece joda, me cambian de cuarto me meten en un ascensor, el conchudo del enfermero me hace chistes "Qué cara madre, ni que fuera a parir" La re putísima madre que te parió gil de goma, puto, te parece gracioso, me estoy muriendo puto puto puto ¡Ahhhhh! ¡No grites! me dice el ginecólogo, así no perdés energía. No, no grito, me contengo, las putas clases de parto deben decir eso, lo de contener la energía Turbulencia. Me da el sol en la cara, qué molesto, me arden los ojos por pasar la noche sin dormir, cierro mi cortinita pero los demás vienen con las suyas abiertas, entra el sol por todos lados. No me puedo concentrar en nada, trato de poner los espejos esos grandes que te deforman, en los asientos. Intento buscarle el lado gracioso a cada cara. Ahora los espejos deforman a la gente. Muy bueno, soy una artista nata, me imagino de todo, tengo que concretar un montòn de cosas. No me puedo morir.

Están preparando el desayuno, escucho las cosas de tisanería, eso es una buena noticia. Si nos estuviéramos por morir se suspendería todo. Por fin se despiertan los de al lado, gracias gracias, necesito miradas cómplices, mi hermana también abre los ojos pero a ella no tengo ganas de verla. ¿Por qué me jode con los hijos? Antes de hablar de maternidad tenés que convertirte en madre, sino no tenés ni idea, no podés opinar. Pero no le digo nada, me cansa, si igual no va a causar ningún efecto. Quiero a mi beba puta madre, nunca más viajo sin ella. Si me voy a morir nos tenemos que morir juntas no la puedo dejar sola en esta bosta de mundo. Mucho sueño, creo que estamos a salvo. Tal vez puedo dormir. Igual no tengo hambre. Hay ruido de vajilla, pero puedo dormir. Además no le quiero ver la cara al idiota que me ofreció agua. Ta, me duermo.

Es de madrugada estoy un poco mareada en casa, sentada en la cama, acabo de volver del baño El: ¿Vamos a la emergencia? Yo: No, debe ser normal, es la sangre, perdí mucha, creo que sólo necesito dormir, estoy muy cansada, mucho sueño El: Me pone nervioso, ¿y si vamos? Yo: No quiero gastar toda esa plata en un taxi, para que me digan que es normal y me manden a casa, además estoy re incómoda, toda sucia... El: Dale, yo prefiero, no pienses en la plata ahora, me quedo más tranquilo si nos ve alguien, olvidate, tengo la billetera llena, dale vamos Esperamos el taxi abajo, estoy re incómoda camino como si tuviera 100 años bien despacio, agarrada de su brazo. Llegamos a la emergencia, sale una enfermera con cara de ojete y nos dice que la doctora ya nos atiende. Me hacen pasar, le digo a él que espere afuera porque seguro me revisan y me da vergüenza que vea todo eso, todo sucio. Me acuesta en la camilla y limpia todo lo que me queda adentro, salen coágulos, chorros, ay por Dios, cuánto más de esto tengo que aguantar... Es normal que te sientas así, perdiste un montón de sangre, mantenete bien alimentada e hidratada, descansá. Salimos y me siento mucho mejor, aire fresco ¿Y si caminamos? No seas rata, es pila, no podemos ir caminando, ¿es por no gastar? Me pregunta. No, es que me siento re bien y me dan muchas ganas de tomar aire fresco, me re cuelga la de caminar Avanzamos 3 cuadras, son las 5 de la mañana, llegamos a la estación de Avenida Italia, la recorremos, me elijo un agua, me empiezo a sentir cansada y le digo que mejor tomemos un taxi. Estamos parados esperando y de pronto siento que me duermo y escucho gritos en mi oído "Al casmu, al casmu por favor, ayuda al casmu!" Me despierto y veo que sigo en el mismo lugar, me están agarrando entre el pistero de la estación y una prostituta, y él parando un taxi. No entiendo nada. ¿Será que nos quisieron venir a robar y el tipo monta todo ese número para llamar la atención y que alguien nos ayude a tomar un taxi e irnos de ahí? Parece una película, nunca había estado sujetada por una prostituta. O será un travesti? Es linda. Entre ella y el pistero nos ayudan a subir a un taxi. Ya adentro del taxi él dice "Al Casmu por favor! Eh? ¿Al casmu de nuevo? ¡Si acabamos de salir de ahí! "Te desmayaste en el medio de la calle", me dice. "Al casmu por favor, rápido" le dice al taxista No, al casmu no, estoy re bien ¡Te me desmayaste en los brazos, te caíste en el medio de la vereda! Uy, no nunca en mi vida me desmayé, ¿qué estás diciendo? No entiendo nada Nada vos calmate vamos al casmu No quiero ir otra vez ahí por favor, vamos a casa, estoy muy cansada solo necesito dormir.

Me despierta el azafato, el del agua. Gracias, ya no quería pensar en todo eso.

Soy madre de tres. Aunque tenga solo una beba soy madre de tres. ¿Debería decir que tengo 3 hijos y que 2 no llegaron a nacer? Digo, cuando me preguntan... en realidad nunca nadie pregunta por los embarazos perdidos. Y en la emergencia lo único que les importa es si fue voluntario o no. Aborto retenido se llama. Se te muere adentro y no te enterás porque no tenés pérdidas, sólo se ve en las ecografías. Es muy cruel porque no lográs cerrar el capítulo. Sabés que llevás ahí un bebé muerto, pero el cuerpo se entera más tarde. Y a veces no reacciona, entonces tenés que tomarte esas pastillas y explicar en el médico si fue una interrupción voluntaria o si pasó sólo. ¿Qué les importa? Me siento muy mal ayúdenme, sólo eso importa.

Basta, quiero dormir, no quiero estar pensando en esto. Aunque capaz hay que pensarlo. No sé, basta, maldito sol radiante muero de sueño, en poquito rato vamos a estar aterrizando y voy a abrazar a mi niña con una fuerza... No importa nada. Solo ella. Pasó bien, no tengo que sufrir. Me extraña sólo cuando llega la noche. A la hora de irse a dormir, ahí le bajan los demonios. Pobre, heredó todos mis miedos. Aunque en los aviones es re valiente. Yo desde niña tenía pesadillas con aviones. No estaba adentro, pero se me aparecían en la ventana. Enormes, de frente, en la ventana de mi cuarto en aquel apartamento en el que vivíamos cuando nació mi hermana. Luego de que ella nació nos mudamos. Necesitábamos más espacio. Nos mudamos a esa casa gigante. Y ya no se me aparecían los aviones por la ventana, ahora el terror eran los caceroleos. Por el balcón. Me empezó a dar miedo que nos pusieran bombas. Que mi madre fuera en un auto y explotara, por todo eso de llevar cartas escondidas en lápices de labios de un lado a otro en el exilio. No me gusta hablar de la dictadura. Nunca voy a hacer una obra sobre la dictadura. Me paraliza. Como los aviones. Pero debería. Debería hacer una obra con los caceroleos, las bombas, las cartas, los aeropuertos, las aduanas, las cartas escondidas de mis familiares comunistas y mi madre en esos aviones, dejándome sola, y yo temblando, y los sicólogos, y los hijos, y los hermanos, y los abortos, y los nacimientos, y la sangre y las emergencias y los desmayos y las putas y los travestis y las turbulencias y los aterrizajes y los reencuentros, y llegamos, ¡sí! ¡Llegamos! Terminó esta tortura. Aplausos, aplausos para el piloto.

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