martes, 15 de enero de 2222

Inconclusiòn

Era un enero de arcoiris y yo leía sin poder escribir. Me habían enseñado sobre el deseo y ya no creía en el amor. Me gustaba ser a la que le decían vamos al Everest y arrancaba sin pensarlo. No tenía nada que perder. Entonces fui a tu obra entonces te vi entonces empezó todo.

martes, 15 de enero de 2019

Por què escribe uno

Para aprender a callar. Mi intensidad es tal que no hay persona capaz de recibir todo lo que tengo para decir, ni sostenerme el ritmo.


Repentina intimidad

Hola tú. Que apareciste en la fecha y en el lugar menos esperados. Te percibí esa misma noche y te encontré días más tarde, gracias a ella, qué ingeniosa. Nos apuró, pero la distancia nos jugó a favor. Y ahora, acá, de pronto tan cerca. Ya no hay barreras, y entonces... sin saber para dónde agarrar. Tu formalidad, que no es tal pero sí, las familias entrelazadas, las vidas tan distintas y no tanto, las raíces en común. El enigma. Qué hacer con todo esto, qué pasos dar, dónde frenar. Ahí estamos en ese limbo que se intensifica por momentos y afloja en otros. Días enteros pensando en esto, planes cambiados, objetivos dudándose. Las vueltas de la vida son inesperadas, pero esta... nunca la imaginé.

Lo prohibido

Disfruto mucho del juego y confirmo su respeto en cada aparición. Es esporádico y va perdiendo ingenio y esmero (sí, porque cuando algo sucede, merma la búsqueda que lo precedió), sin embargo es tanta su belleza y tan imposible la concresión real, que guardo y atesoro con fuerza el secreto y el recuerdo de aquella noche, en que todos los límites se cruzaron para ya nunca poder volver atrás. Me encanta saber cómo es su cuarto y sus maneras, su gato, su luz apenas puesta hacia abajo. Ahora se comenta, de películas, de fotos y canciones, e intenta él siempre la reincidencia, que he decidido no sucederá. Lograda la distancia, la posibilidad de diversión desde lejos aumenta, así como la confianza para intercambiar sonrisas más seguido.

Despedida

Están sentados a la mesa, cenando, como cada noche de aquél viaje que tanto soñaron.
Él la mira y nota algo diferente, o en realidad similar a las últimas veces en que la ha observado, y no se ha atrevido a preguntar. Hoy siente la necesidad de saber. De todos modos no habla, porque teme que la respuesta sea aún peor de lo que imagina. Ella no levanta la mirada en toda la velada. Tampoco se anima. Ambos saben en el fondo, que esta será la última.

El entre

Entendí cuál es la hora que más me gusta. Se encuentra entre el momento en que se puso el sol, hasta que oscurece por completo. Mi alma revive allí, renace. Puedo con todo lo que sea, en ese lapso, que no sé cuanto dura, y es tan mágico.

Sin. Explicación.

Me hubiese gustado.
Saber.
Qué pasó.

Era un pacto.
De libertad.

 No era necesario.
 Huír.

Hubiese entendido.
Lo que fuera.

Pero preferiste.
Esto.

Entonces saco.
Las conclusiones.
Que puedo.


lunes, 14 de enero de 2019

Memoria

Esperando tu jugada intento agarrarme de detalles, los que logro recordar con nitidez y que de alguna manera me sorprendieron o marcaron, y otros más lejanos o incompletos. Pero no es fácil, se me van desdibujando poco a poco. Entonces alguna cosa invento para darles forma y que no se me evaporen del todo. Hago fuerza, para sostenerlos y para descubrir nuevas señales. Porque quiero conservarte. Todavía pienso que vale la pena seas parte de mi vida; te quiero aquí. Veré hasta dónde puedo tirar de este hilito cada vez más fino y frágil.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Estamos vivas

Estamos vivas.
El alma desenfrenada irrumpe cual estampida.
No callaremos
ni beberemos
de tus encantos
hasta que no sean aceptadas nuestras condiciones de libertad.

Todos nuestros sentidos en estado de alerta
al acecho de cada emoción.
Recuperar el tiempo perdido.
Gritar
como si todos estuviesen obligados a escucharnos
y no importa si a nadie le interesa
lo que tengamos para decir.
Podremos hacerlo igual, porque sí.
Porque lo merecemos
porque tenemos derecho
y no hay límites.

Hoy somos esto y queremos muchas cosas.

Te respeto
te invoco
a volar
con nosotras.
Entregarlo todo.
Jugar con otras reglas
que nadie pone
que aparecen solas
con pasión y energías
desmedidas tal vez
pero no frenamos
no cedemos.
Estamos vivas.

Opulencia

Entrar en tu mundo como a una película
de jacuzzis y tecnologías desconocidas
sin delatar mi frágil momento
encantarte con danza y palabras
que no creía mías
pero lo eran.
Soy yo esta también
por qué no
y lo que supuse me sería ajeno
no lo fue tal
Vivir esa intensa fantasía de tu vida
que no dejaré partir así como como si nada.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Utopía

Te miraba con atención
sobre el escenario y debajo
Sentada frente a vos 
recordaba aquella noche
en que me tocaste el pelo
con los ojos fijos y fuertes
con la voz enorme
esa que no tengo ni tendré jamás.
Y la vez siguiente
que hablaste de insomnios y noches y amores
y yo confundida 
no supe qué hacer 
por dónde empezar a contarte
lo hermosa que sos
y aunque ya lo supieras de memoria
hubiese querido decirte al menos
que yo te veo
te admiro siempre
sin comprender demasiado
hacia dónde vas
cada vez que me encontrás y me agarrás y me soltás
y yo que nunca pido nada
me quedo así sin palabras ni acciones
contemplándote, diciendo trivialidades
Pero no me olvido nunca de la música
sonando
mientras nosotros
bailando
la madrugada
en que seríamos tres 
los testigos
de la utopía inminente
que está siempre por ser
y llega hasta el borde y se contiene
y se limita
hasta quien sabe dónde
ni cuándo

sábado, 22 de diciembre de 2018

Demasiado

Tanto nombrar
a esa libertad
que siempre añoramos
y sin embargo
no sirvió
para nada
no me quitó
de la mente
ninguna
de las preguntas
indispensables
como por ejemplo
cuántas flores
le caben
a tu sonrisa.
Creo que muchas
demasiadas
más
de las que soy capaz
de abarcar
o contar
o disfrutar.
No logro alcanzarlas
me sobrepasan
y terminan
por ahogarme.
No resisto
y entonces
me aparto
me escondo
me cuido.
Porque no es posible
bucear mucho rato
en un jardín
tan frondoso
que no me deje ver
el otro lado
el de mi propia alegría
y mis esencias
que ya veo que son tantas
y están
en constante movimiento
oscilando
a través
de ese mar
abierto y constante
que me delata
y me invita
nos invita
todo el tiempo
a intentar
ir más allá
más adentro
más inmersos
cada vez
con menos límites
y hacia más horizontes
al mismo tiempo.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Nuevo juego

Ya que por lo visto es una época de andar en cualquier parte, haré, de cada lugar, un algo (o tres), que evoque o llegue o parta, del espacio, persona o circunstancia. Ficcionado, autoficcionado o vivenciado, da igual.  Alguien me enseñó hace mucho a tener amor por las posibilidades, y en su momento no lo pude aprehender. En cambio ahora, de pronto en este tiempo que se me llenó de eso... es casi la bandera diaria. No habrá reglas y jugaré, conmigo misma, dado que el ajedrez se perdió y sólo me han quedado estas cartas para un solitario inventado.

Ciegos

Qué ciegos somos sobre nosotros mismos. Tan crédulos, convencidos de ideales y morales y palabras. Cómo no habremos de prejuzgar al otro si ni siquiera podemos vencernos hacia adentro, dejando las barreras racionales para poder comprender de qué va todo eso, y por qué o por quién vivimos afirmando tanta cosa. Quién nos corre, quién nos manda. Pero insistimos, tal vez para no sentirnos tan solos, para saber que hay alguien, aunque más no sea uno mismo, que está atento al detalle, y reflexiona, sobre lo que debería o quiere o siente. Pero tan tontos, débiles, inocentes e incoherentes al fin y al cabo. Yo que ya no creo en nada, aún así me miro y me veo, en ese ridículo círculo de bellezas mal ordenadas, de miedos utópicamente creados y a su vez vencidos. Juguemos, juguemos al menos a intentar ser lo que nos gustaría que el otro fuera con nosotros.

Lo efímero

Cómo cambia todo, tan rápido. Lo noto sobre todo en canciones, se me resignifican semana a semana. Algunos días pienso cuántas cosas he experimentado y conocido en cuestión de pocos meses. Y lo valoro admirando la intensidad de los momentos, ya que así lo vivo a cada paso: el alma hinchada explotando de emociones muy fuertes. Pero por otro lado me cuestiono sobre el nivel de profundidad, o valor de todo eso. ¿Será que tal vez lo verdaderamente importante sea lo que logra resistir en el tiempo? ¿O las cosas valen por sí mismas aunque sean efímeras? No sé. Me lo pregunto.