Que te vayas bien a la concha de tu vieja dice Dolina que te tengo que decir.
Huir
despavoridamente de los brazos que no lo quieren a uno. Salir corriendo
bien lejos y en direcciòn contraria hacia otros que sí nos
quieran y nos sirvan para olvidarnos de la mierda que nos dejó el que no nos cuidó, nos
mintió, y habló tanto en vano. Yo igual no quiero nada ni a nadie. Siento demasiado odio como para aceptar amores repentinos, pasajeros, ni siquiera me interesa la diversión o la aventura. No podría en este momento pensar en nada así. Me asquea. Y yo digo no...? ¿Por qué no te llevás a tu perra al menos,
así yo puedo empezar a dormir de corrido? Sería lo mínimo que me
merecería, lograr descansar, despuès de todo este desencanto, desilusiòn y porquerìa de
relaciòn que me has dado. No te creeré nunca más nada, quisiera no volver a verte ni escuchar tu voz en la vida entera.