lunes, 30 de junio de 2008

El por qué del nombre

Tiene que ver con el vicio que tiene mi marido por tomarme el pelo en mis acciones cotidianas. El asegura que yo vivo entrando y saliendo de diferentes “eras” según la época. Por ejemplo hace un tiempo, fue la del cereal. Sí, tengo que reconocer que abrías cualquier cajón o puertita de placard en mi casa, y se te caían barras de cereales por la cabeza. Luego la euforia pasó, y ya me compraba de a una cada día, si es que tenía ganas de ingerirla. Y así ha pasado con varios productos del mercado. En este caso, hace un par de meses un médico me recomendó (o más bien me recordó), que tomara los malditos dos litros de líquido por día. Entonces dije: “Ahora sí, es el momento. Ya tengo una hija, ya estoy grande, hagamos algo responsable por la salud”. Tomé la resolución. Me fui al Disco con un sueldo a comprar cientos de litros de jugos en sobres, de todo tipo y color. Probé cada promoción y oferta que hubiera, y también cada uno de los menos económicos, que algo bueno tenían que tener. Incluso habían unos bastante novedosos, que podías llevártelos adonde fueras ¡y hacértelos en un vaso individual!
Cuando llegué a casa y me puse a ordenar “el surtido”, Palito me mira, y por todo comentario me dice: “Veo que entramos en la era del jugo”. Esa noche fue que empecé con el armado del blog, y había que ponerle un nombre, así que éste me pareció bastante adecuado y fiel a la etapa que estaba viviendo. Por supuesto esto pertenece al pasado y digamos que ahora ya estoy en una era nueva; pero como dice el libro grande, “hay un tiempo para todo”. Y en ese preciso momento, era el tiempo del jugo.

domingo, 29 de junio de 2008

Anécdota Cuqui

Este domingo llevé a cuqui al teatro, a ver Cenicienta. Como llegamos sobre la hora, nos tocó en la última fila, pero del teatro La candela, que es chiquito, entonces igual estábamos cerca del escenario y veíamos bien. Es una versión moderna, así que tiene cosas que no son a las que estamos acostumbrados los que nos sabemos la de Walt Disney de memoria. En un momento la madrastra le ordena a Cenicienta que cocine algo en 20 minutos. Entonces Cenicienta queda sola en el escenario y les pide consejo a los niños de la platea a ver qué puede cocinar en tan poco tiempo, para que no la manden en penitencia al altillo. Todos los padres empiezan a soplarle a los niños al oído “papas fritas... moñitas...” etc. Y los niños, que rondan en un promedio de edad de 5 años, (porque sus padres son normales, y los empiezan a llevar al teatro a edades normales), vociferan todo eso. Cuando casi están callados, y Cenicienta a punto de decidirse por tallarines, la Cuqui se para en su asiento, y le dice a viva voz: “Fenifienta! Hafé fámbuches!” A lo que Cenicienta, mientras toda la platea se dio vuelta en una carcajada para ver quien era ese piojo mandón que hablaba sin pudor desde la última fila, le responde: “Qué buena idea... ¿Sándwiches calientes?” Y la Cuqui le dice: “No, hafelof friof que ef máf rápido Fenifienta”.
Sé que quizás dentro de unos años tengamos que hacer algo con esas paletas, pero por ahora nos hacen cagar mucho de la risa, y le aportan a su habitual simpatía y ocurrencia, ese toque que delata que aún es una niña de 2 años que anda por el mundo desparramando sus ideas como si tuviera muchos más.

Vagos

Muchas veces escucho decir que los teatreros son vagos. Creo que el que no lo vive o lo ve de cerca, jamás va a darse cuenta de muchas cosas. Por ejemplo, hoy es sábado, y me podrían decir que es miércoles, que no sólo les creo, sino que me da exactamente lo mismo. Ya no identifico los días de la semana, ni las horas en las que hay que dormir o estar despierto. Cuando duermo sueño, no sólo con mis personajes o parlamentos, sino con los de mis compañeros. Ya casi hago chistes en verso español. Generalmente pongo frases en el msn que pertenecen al guión que estoy trabajando porque me aturde tanto la cabeza que no puedo pensar en otro lenguaje u otro código. Y lo peor, hasta llega a parecerme jocoso y agradable (Felicina es todo esto) a la vista y el oído. Es como una enfermedad. Y si me llego a enfermar de verdad, tengo que ir igual al ensayo, porque sino las escenas no corren. El hecho de estar haciendo un arte colectivo implica que la responsabilidad no sólo es tuya sino para con el grupo. Y no me voy a poner a escribir un sermón stanislavskiano, pero me gustaría contarles a los que la ven de afuera, que por ejemplo ya casi no veo a mis amigos, no voy a los cumpleaños y jamás puedo salir hasta tarde, porque siempre hay algo que repasar. Sin hablar de los días previos a las muestras. Sin nombrar las clases de esgrima a primera hora de la mañana que nos han caído del cielo dos años antes de tiempo por obra y gracia divina.
Y no me quejo de nada de esto en lo más mínimo. Yo lo elegí. Con mucho sacrificio. Es un placer supremo y un privilegio. Pero basta de decir que es un oficio de vagos por favor.

sábado, 28 de junio de 2008

Vos (poesía)

Volé
Crucé miedos eternos.
Pinté
Con fuego entre los yesos.
Soñé
Vi el cielo y el infierno
Por vos.

Canté
Jugué con mis desvelos.
Grité
Viajé en un desconsuelo.
Salté
Brindé desde algo nuevo
Por vos.

Bailé
Gocé tiempos violentos.
Reiné
Tu mundo sin dinero.
Planté
Un paraíso entero.
Con vos.

Dando vueltas (canción)

Dando vueltas bajo el sol
ya no importa si estoy mal
Cuando escucho esta canción
sé que tu magia es real

Nunca supe la razón
siempre habrá quien dudará
Sólo quiero estar con vos
ya no hay viaje de vuelta

(Estr)
Si te imagino, puedo ser inmortal
No me castigues, sé que te puedo amar
Cada palabra
cada mirada
está naciendo en mí por siempre
Ya no estoy sola
y creo que va a brillar
Dando vueltas

Dando vueltas bajo el sol
tus silencios suenan más
Se me sale el corazón
no preciso pruebas

Te adueñaste del dolor
me robaste la verdad
Ahora es tuya mi prisión
te dedico mi alma


Si te imagino, puedo ser inmortal
No me castigues, sé que te puedo amar
Cada palabra
cada mirada
está naciendo en mí por siempre
Ya no estoy sola
y creo que va a brillar
Dando vueltas

¿Por qué no tenés paz?

Siempre te siento quererme, cuidarme, hacerme brillar
sin embargo en tus ojos veo algo...
duele que no puedas tirar ese muro que te aleja
quizás no de mí sino de ti.
Quisiera que entiendas que si yo respiro es por vos,
a todo lo que hago o sueño lo impulsa este amor.
Ojalá un día lograras romper
la pared de tu alma
sin tener que pedirme perdón.