domingo, 4 de mayo de 2008

Enemigo íntimo

Con el cuello organizado
como un maldito ejecutivo que acaba de empezar...
salís de ese bulín
intentando impresionar.

Carrocerías desangradas martillan aquel dolor.
Lo tapás en tu segura y venenosa mirada,
que te ayudó a fingir el estúpido poder.

Despojado de la rabia que vive a tu alrededor
sin el mundo atendiendo solo comprendés vos.
Y así ves,
penetrante y sobrador
que nada termina,
y reís...

sábado, 3 de mayo de 2008

Señor recuerdo

Señor recuerdo:
Le pido encarecidamente sírvase comunicarse con su dueño y creador, para que venga por usted y se lo lleve, ya que lo ha depositado dentro de mí sin anestesia ni instrucciones. De no ser así, mi señora alma, extenuada de cargar con usted, se rendirá ante tanta nostalgia y evitará a mi señor cuerpo su facultad de continuar con aquella excelente vida cotidiana que poseyera previo al fortuito encuentro.
Ah, y por favor infórmele, que queda a su entera disposición también, la opción de compartir la custodia.

Sin más,
saluda atentamente,

La dueña del corazón partido.

jueves, 1 de mayo de 2008

Princesa (Canción)

Su belleza no tiene riqueza
cuando es asaltada por su corazón.
No imagina no exige promesas
y a cambio de nada te da su pasión.


Estr1:
Princesa herida... no pide perdón.
Se esconde y mira...desde algún rincón.

Marionetas decoran su almohada
y no hay nadie en el mundo que entienda su voz.
Si pudiera escribir su agonía
lo haría en pedazos de este borrador.

Estr. 2:
Princesa ingrata... no encuentra razón.
Te entrega el alma... sin ley y sin dios.

No lo quieras saber...
No preguntes "Por qué"
si en su brillo encantado hay amor...

Estr. 1
Estr. 2

Lugares (Referente a alguien que tuvo que dejar su país y después volvió)

Vivo, hago, siento, sufro, espero, intento, dudo, lucho, pienso, decido, voy, dejo, viajo, llego, veo, exploro, empiezo, pruebo, muevo, peleo, arraigo, busco, vivo, tengo, actúo, río, leo, sigo, bailo, amo, lloro, crezco, aprendo, escucho, reveo, ansío, extraño, dudo, sueño, temo, aclaro, confío, decido, guardo, tiro, arriesgo y vuelvo, vuelvo... grito, olvido, instalo, salgo, araño, vivo, comparto, siento, trato, escribo, ordeno, logro, sueño, y me quedo. Y me quedo.

Amparo (Monólogo teatral)

Tuve la suerte de nacer en una familia grande. Así todos nos preocupamos por todos y nos apoyamos en las buenas y en las malas. Mis hermanas por ejemplo, no sé que harían si yo no les estuviera atrás, resolviéndoles la vida.
La menor, Magui. Ayer nomás estuve en su casa. Está recién separada. El marido (el ex) finalmente se le fue con la secretaria. Pero yo se lo venía advirtiendo. Hace años. Cada vez que lo veía me daba cuenta de esa mirada rara que tienen los que esconden cosas. Cuando le hablaba en los cumpleaños, o donde fuere... se hacía el sordo. Así, como autista. Yo nunca me hubiera casado con un hombre así: antipático, tan poco caballero... incapaz de abrirte la puerta del auto para que te subas…por lo menos a mí. Desde que eran novios yo le advertí que no me gustaba nada.
Y... aquí se ven las consecuencias.
Como la de la esquina. Después de soportar 20 años al marido, un día se le fue y no volvió más.
Y también... ella se dejó estar... engordó como 15 kilos. En un invierno me acuerdo que se convirtió en una ballena. Yo le llevé más de 8 dietas diferentes pero como no tiene fuerza de voluntad... las personas sin voluntad nunca llegan a ninguna parte. Y ahora está tomando sicofármacos. Esa no encuentra otro tipo nunca más. Aunque podría presentarle a Hugo, un colega del estudio. Gordo también el pobre, y viudo. Mirá, mejor, la mujer era tan pesada, hablaba todo el día. Y dicen que le gustaba tirar la plata en el casino. Yo creo que se sacó un peso de encima. En una de esas enganchan... El muy galán no es. Para decir la verdad es un horror. Pero para ella... que no tiene idea de como vestirse y anda con ese pelo, con las raíces todas crecidas... a lo mejor se complementan.
El que está regio es mi hermano. Es el mayor, claro, en eso salió favorecido. Mamá era más joven cuando lo crió, entonces le pudo dedicar más y mejor tiempo. Y eso se nota. Es super exitoso, tan seguro, tan varonil. Lo que no sé es por qué todavía no tiene hijos. La mujer, ¿qué está esperando, que llueva? Ya va a pisar los 35... ya empiezan los riesgos, las complicaciones... yo no entiendo como las mujeres no se dan cuenta de que la vida se les pasa, que tienen que estar atentas... no se puede andar perdiendo el tiempo.
En realidad mirá, no sé que es peor. Porque mi otra hermana, la que me sigue a mí, no sé si es que tiene ese complejo de ser la del medio, que nunca va ni para adelante ni para atrás. Los dos hijos se le metieron en drogas. ¿Y ella qué hace? Nada... los manda al sicólogo. ¿Pero dónde se vio? Yo si son míos: chau internet, chau salidas nocturnas, chau a las malas juntas. Quietitos en casa hasta que se reformen. Ella porque les dio mucha libertad. Me cansé de decírselo, toda la vida. Los nenes comían lo que querían, dormían cuando querían... así ¿cómo van a salir normales? Y no me extrañaría que el más grande, fuera rarito. Tiene unos modos, y unos prendedores en la cara... sin hablar de la música que escucha, que parece que la cantara Satanás. Yo he intentado hablar con ellos. Con los dos. No es fácil, porque están en esa edad maldita, pero dentro de unos años ya se van a acordar de lo que les decía la tía, de cuanta razón tenía. Pobres madres las que parieron varones. Toda una vida desviviéndose por ellos, para que un día te cierren la puerta en la cara y no puedas ni preguntarles donde van.
Por suerte yo tengo una nena. Nena…ya tiene 23. Vive en España, se está ganando la vida allá, con el novio.
A mí por supuesto no me gustaba nada que se fueran y menos sin casarse. Pero claro, la madre de él, es de esas... libertina. Lo que pasa es que es divorciada: a la caza y a la pesca de lo que aparezca. Lo que quería era que el hijo se las tome, a donde sea con tal de quedar libre. Cuatro novios tuvo desde que la conozco. Todos con cama adentro. Incluso el último le pagaba viajes. Ella siempre llorando que no tenía un peso, pero se la pasaba en Florianópolis, o en Buenos Aires con el tipo ese. Algunas personas no tienen para lo que no les conviene. Y con esa excusa, de que no podía con las cuentas, lo embaló al nene para que se fuera a España. Y Sole que es tan recta y fiel no lo iba a dejar solo. Lo acompañó. Sino estarían acá. Estudiando y terminando la facultad, como es debido. Yo de todos modos los apoyé. Les ayudé a conseguir donde quedarse y los contacté con gente que les podía dar trabajo. Porque yo tengo esa tendencia. Ayudar a los demás. Por eso tengo tantas amistades y buenos vecinos.
Hoy es mi cumpleaños. 46. Por ahora no recibí llamadas. Pero todavía faltan 3 horas para la media noche. Seguro que Sole se acuerda y me llama... y en una de esas me cae alguien. Invité a las 17:30. Pero la gente es tan impuntual acá... puro termo y mate... así está el país. Y en realidad todo el mundo está con tantos problemas…
Igual no importa. Más vale sola que mal acompañada. Hasta en los cumpleaños.
Menos mugre para limpiar.

Meche Inciarte (Monólogo teatral)

Listo. Hecho. Bajé y le dejé bien claro al portero que si aparece, le diga que no estoy. Que sufra. Que vea lo que se siente. Porque una no es una mujer celosa, pero hay cosas que sobrepasan los límites.

¡Mensaje! (Activa el contestador y se escucha:)

-“Hola Meche, soy papá, son las 9 menos cuarto”.

Mi viejo.

Semana de turismo. Èl, diseñador, tan profundo, tan creativo. No le iba a decir que me iba para fuera con las chicas o al campo con mis hermanos, así que decidí quedarme acá.
Tengo que hacer valer mi madurez, porque al fin y al cabo algo bueno tiene que tener ser mayor que él ¿no? Que se dé cuenta, que lo valore, que no está con ninguna chiquilina, con ninguna tonta. Le dije:
-“La verdad que yo no estoy para juntar caracolitos en el Polonio.” (Punta ni siquiera se la nombré; como si no existiera.) “Me quedo acá, así aprovecho el tiempo, para hacer cosas productivas...” (Pensando que me iba a decir para hacer una maratón de cine, museos, teatros, galerías de arte y todas esas cosas exóticas que le gustan a él). Y le pregunté:

-“¿Vos qué planes tenés?”

-“Me invitaron unos días a Cuchilla mis compañeras de trabajo, así nos desenchufamos, porque hay una que tiene casa.”

Yo pienso no...? ¿Qué necesidad? Hace tres meses que trabaja ahí! ¿Qué, tiene amigas íntimas de pronto? Èl, que no cree en la amistad entre el hombre y la mujer... que es tan machista, que le gusta el fútbol y los asados con los amigos...?

Le dije:

-“¡Me encanta!. ¡Qué bueno!”

Y no le pregunté nada.

Son siete. Siete compañeritas. Veinteañeras. Seguro. De esas que estudian y trabajan, solteras, que están tan bien alimentadas, ejercitadas, sin hijos y perfectamente depiladas...

No importa, está bien. Esta es una relación nueva, hay que darse espacios y tiempos para cada uno. Ayer, antes de irse, me llamó para despedirse. Me preguntó qué iba a hacer. Le dije que no sabía, que "los mejores programas son los que no se planean"... Acto seguido llamé al video club y me encargué 3 películas. Cómicas. Para matarme de la risa toda la noche. Le pedí al chico si no me traía también dos tabletas de chocolate. De las grandes. Con almendras y pasas de uva.
Y me senté a desconectarme, a sentir el placer de la libertad y la paz de estar sola en casa disfrutando de mi independencia sin que nadie me moleste.
Entonces podía verlo: De mañana, con un sol espectacular, en la playa. Ellas regias, tiradas boca abajo, en sus toallones coloridos, tan bien diseñados, con tanta onda... “Quique, ¿no me pasás bronceador...?
¡No! Tenía que llover.
Llamé al almacén y encargué huevos (para plantar uno) ¡Pero no! ¡Eso es para cuando querés que no llueva! Me fui hasta la ventana a ver si caía alguna estrella fugaz. Costó pero llegó. “Por favor que llueva todo el fin de semana”. (Yo no soy de creer en esas cosas, pero que las hay las hay).

Ya estaba un poco más tranquila. Quizás no habría show de bikinis.
Entonces las vi: En camisón, hojeando el libro del Crandon, todas enharinadas... “Quique, ¿comés tortas fritas o preferís sconnes con tomatitos cherry y albahaca...? ¿No me pasás la hoja que tengo las manos pegoteadas...?”
¡Aaaahhh, ¿Dónde metí los huevos?!

De ninguna manera. No pienso intervenir en el destino ni en el campo visual de este hombre. Si tiene que llover lloverá y sino que se insolen, qué me importa, que se llaguen, se ampollen, les salgan granos, suden y ojalá se hayan olvidado el desodorante.
Basta.
Estaba cruzando el umbral de mi cordura, así que me acosté para tratar de dormir. Imposible... Revisé el mapa del feng shui que me dio mi cuñada y le cambié el norte a la almohada. Prendí la radio. De casualidad, aparece uno de esos que dicen el horóscopo. “Escorpio: mal momento para viajes. Trate de no alejarse de su casa”. Entonces me sentí feliz por haberme quedado acá, por primera vez en mi vida en una semana santa. Era una decisión sabia. Yo sabía. Todo se da por algo.
Estoy muy incómoda. Siento el ruido del mar en la cabeza. Esta yegua seguro que me dio el mapa al revés para que no pueda dormir bien, porque me tiene una envidia... Y ayer estuvo acá... y me regaló ese perchero... ¡con razón! Seguro que es por eso todo esto. Porque en realidad antes de esto mi relación venía lo más bien. Y ella, claro, como ya está pisando la menopausia, no me puede ver feliz, con un tipo menor que yo... rehaciendo mi vida, divirtiéndome...
Rocié todo con el agua limpiadora que me dio la de Sayago y saqué la foto de esa perra del portarretratos.
Ahora sí. Ya todo vuelto a su lugar. Y de pronto... el teléfono. Ay Dios mío, funcionó... es él. Saqué la mala energía y volvió la conexión! ¡Es él! Pero no puedo atenderlo! Supuestamente estoy super divertida en un programa brutal! ¿Por qué no salta esa máquina? (Agarra el teléfono y habla como si fuera la máquina)

-“Usted se ha comunicado con el 600 23 27. En este momento no estoy, o no lo puedo atender, pero dèjeme tus datos que lo llamo en cuanto pueda. Piiii.”

-“Meche, soy papá, son las 7 y media”.

¿Creerá que no tengo reloj este hombre?

(Suena el teléfono otra vez) ¡Mierda! ¿Será? Ya está. Lo atiendo. Me olvido de todo, por que al fin y al cabo fue ésta yegua que me embrujó la casa, sino él no hubiera elegido irse...

-“Hola...
- Hola, Meche... estoy tan mal…
- ¿Mamá, qué pasó...?
- No es de raza Meche...
- ¿Qué no es de raza?
- El cachorro... no es puro. Me engañaron, no tiene pedigree...
- Bueno, después te comprás otro.
- Pero hace dos meses que lo estoy cuidando, le di las mejores pastillas, las light, lo llevé a la peluquería...
- Igual tan feo no es.
- Por favor ayudame, porque tu padre no me escucha, mi psicoanalista está de viaje...
- Ay mamá, dejate de psicoanalistas. Eso ya fue. Si querés mañana te llevo a la del zoológico, que te hace unos pases y te saca todos los problemas. Y cambiamos el perro por algún otro. Hay mucha interferencia mamá, mañana hablamos.”

Vivo entre sicópatas.

(Suena el teléfono) Pero ¿qué pasa? ¿Es el horario barato? (Al teléfono:) - Si es familiar te incendio.
-“Hola. Hola papá. Son. Estoy. Ninguna novedad. Tratando de dormir. Chau”.

Bien podría llamarme... para darme las buenas noches, para saber si estoy bien, acá, sola, interesarse por saber qué plan maravilloso me surgió...

Y con esa reflexión, me acosté, a contar dos mil millones de ovejas y aunque no pude pegar un maldito ojo porque siguió sonando el teléfono: mi padre con la hora, mi madre con el can, una pelotuda que se equivocó de número y finalmente... Èl. Diciéndole a mi contestador cuanto me extrañaba y que estaba durmiendo en un cuarto solito, y que se vuelve esta tarde. Hoy me levanté, decidida a ponerle algunos puntos sobre las íes a este muchacho.
Que no me encuentre por un par de días.
Que se imagine cosas.
Que sufra.